Una buena piel se construye día a día, no en una sola cita. Junto con tus faciales habituales, estos cinco hábitos ayudan a que los resultados duren más tiempo.
Limpia la piel mañana y noche. Incluso los días que no lleves maquillaje, una limpieza suave elimina la grasa y la contaminación que se acumulan durante el día y la noche.
Nunca te saltes el protector solar. La exposición UV es la causa principal del envejecimiento prematuro y las manchas — un SPF de amplio espectro cada mañana protege los resultados de cualquier facial o peeling.
Hidrátate desde dentro. La piel es de las últimas zonas a las que el cuerpo envía agua cuando estás deshidratada, así que beber lo suficiente se nota directamente en su textura.
Cambia la funda de la almohada con frecuencia. La grasa, los restos de producto y las bacterias se acumulan en el tejido y vuelven a la piel durante la noche.
Reserva tratamientos profesionales de forma regular. La rutina en casa mantiene la piel, pero tratamientos como nuestro Hidrofacial o la radiofrecuencia facial llegan a capas más profundas que una rutina casera no alcanza.
¿Tienes dudas sobre qué tratamiento es mejor para tu piel? Contáctanos y nuestro equipo te ayudará a elegir.
